sábado, 10 de julio de 2010

Veni, vidi...


Veni, vidi... pero lamentablemente... No Vici.

Córdoba fue el destino donde habría de desarrollarse una aventura minuciosamente preparada. El resultado no fué el deseado, pero la experiencia... esa, es sólo la primera de muchas más. Ahora sí: Quién dijo MIEDO!
Foto: Córdoba Junio 2010

miércoles, 23 de junio de 2010

La aventura Cordobesa




Entre Córdoba, el ocho y el Triunfo...
Van tejiendo la Suerte y el destino
sus misteriosos caminos.
Será lo que tenga que ser...
... Y lo demás, se verá.
Foto: Mézquita de Córdoba.
Junio 2010

martes, 8 de junio de 2010

El Consuelo

Lleva un minuto encontrar a una persona especial...
Una hora apreciarla...
Un día... Amarla
... Y toda una vida... Olvidarla.
Pues… está la primera partida, la segunda, luego la decisiva, después la revancha y, por último, la del consuelo. Es una partida en la que ya nadie se juega nada… Una partida sin competición, sin perdedores… Por el placer de jugar y ya está…
El Consuelo... Un himno de Esperanzas y Segundas Oportunidades.

El Grito (Edvard Munch)
El Consuelo (Anna Gavalda)


domingo, 18 de abril de 2010

Diez años después...

Si diez años después te vuelvo a encontrar en algún lugar, no te olvides que soy distinto de aquél pero casi igual.
Aquello fue un gran punto de partida, pero a la vez qué fácil se te olvida.
Diez años después quién puede volver atrás.
Estamos en la tierra cuatro días y el cielo no me ofrece garantías:
diez años después mejor volver a empezar.
Si tu credulidad se deterioró en algún lugar, no te olvides que soy testigo casual de tu soledad.
Si diez años después no estamos igual, qué le vas a hacer.
Otros diez años más y luego, empezar de nuevo otra vez.
Aquello fue una linda primavera pero fue solamente la primera.
Diez años después el tiempo empieza a pesar.
Me quedan balas en la cartuchera pero te guardo siempre la primera.
Diez años después mejor reír que llorar.
Una carta te di que nunca escribí, que nadie leyó. Hoy, diez años después, todo sigue igual, nunca te llegó.
Dentro del corazón, al día de hoy, no queda lugar.
Si perdí la razón, no fue por amor, fue por soledad.
La vida es una gran sala de espera, la otra es una caja de madera.
Diez años después mejor dormir que soñar.
No se puede vivir de otra manera,porque si no la gente ni se entera.
Diez años después quién puede volver atrás.
(Diez años después)
Los Rodríguez

sábado, 13 de marzo de 2010

Señora de Rojo Sobre Fondo Gris



... A ella le aburrían los libros de texto; desde niña le aburrieron. En este terreno se movía un poco en la quimera. Amaba el libro, pero el libro espontáneamente elegido. Ella entendía que el vicio o la virtud de leer dependían del primer libro. Aquel que llegaba a interesarse por un libro se convertía inevitablemente en esclavo de la lectura. Un libro te remitía a otro libro, un autor a otro autor, porque, en contra de lo que solía decirse, los libros nunca te resolvían problemas sino que te los creaban, de modo que la curiosidad del lector siempre quedaba insatisfecha. Y, al apelar a otros títulos, iniciabas una cadena que ya no podía concluir sino con la muerte.


Señora de Rojo Sobre Fondo Gris
Miguel Delibes

martes, 26 de enero de 2010

El curso de los Dis-Cursos


Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales.

Es la clase. En un cartel
se reresenta a Caín
fugitivo, y muerto Abel,
junto a una mancha carmín.

Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano

Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
"mil veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón".

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales.

Recuerdo Infantil
(Antonio Machado)

sábado, 10 de octubre de 2009

Roma en Todos los Sentidos

Buscas en Roma a Roma ¡oh peregrino!
y en Roma misma a Roma no la hallas:
cadáver son las que ostentó murallas
y tumba de sí proprio el Aventino.
Yace donde reinaba el Palatino
y limadas del tiempo, las medallas
más se muestran destrozo a las batallas
de las edades que Blasón Latino.
Sólo el Tiber quedó, cuya corriente,
si ciudad la regó, ya sepultura
la llora con funesto son doliente.
¡Oh Roma en tu grandeza, en tu hermosura,
huyó lo que era firme y solamente
lo fugitivo permanece y dura!
Poema A Roma Sepultada En Sus Ruinas de Francisco de Quevedo
Foto: Roma. Agosto 2009

viernes, 22 de mayo de 2009

La lluvia en Sevilla....






Sevilla tuvo que ser

con su lunita plateada

testigo de nuestro amor

bajo la noche callada...



Dos Cruces
Foto: Sevilla. Abril 2009

jueves, 14 de mayo de 2009

Mi abuela

Esta es mi abuela. Tiene 91 años y como todas las personas de su edad, sus inconvenientes. Pero he de decir, que para mi lo es todo. Aunque discutamos y en ocasiones tenga poca paciencia (ella ha de reconocer que tiene todo un carácter). Le debo todo lo que soy. Y, lo que no soy y pude haber sido también es debido a que, en su momento, no la escuché. De ahí lo del erizo. No podía por menos, que dedicarle estas palabras, ahora que he comenzado a escribir para no leer.
Foto: Salamanca. Mayo 2009

La elegancia del erizo

He de reconocer que me ha decepcionado profundamente. Si, es cierto, esperaba más. No diré que no hubiera preferido que el señor Ozu y la Señora Michel se hubiesen enamorado y fundado una familia de gatos y filosofías varias. Quizás eso quede relegado al nivel de cuentos como el de la cenicienta. Pero, qué demonios, yo prefiero el final de la cenicienta, aunque sólo nos relaten lo bueno del idilio a tener que aceptar que a ella se la lleve por delante una furgoneta (nada menos que atropellada por una furgoneta, vaya glamour).
Porque con esto lo que me quieren dar a entender es que, a pesar de tenerme entretenida (y engañada) durante casi 300 páginas, haciéndome pensar y creer que se puede ser diferente y brillante aunque el ambiente te sea hostil. Al final lo que me han demostrado es que todo se paga. Y que no, que va, no se puede ser distinta porque al final la furgoneta de la tintoreria en la que se sirvio para disimular su apariencia de erizo, la coloco nuevamente en el lugar del que no debería haber salido. Vaya osadía, pensar que podían ser amigos "e incluso todo lo que queramos"...
Por otro lado, no me ha quedado muy clara la relación entre la portera y la niña. Lo que parecía que iba a ser un nexo de unión más fuerte se limita a un par de ocasiones en las que comparten un té.
Y también hecho de menos una aclaración acerca de la posible relación que existe entre el señor ozu y el director de cine japonés.
Al principio todo se manifiesta con una gran tensión que finaliza con un atropello (sin ton ni son) y una pena infinita que cae sobre todos los protagonistas.
He de decir a modo de disculpa, que no suelo ser tran critica con las obras de los demás (hablo como si yo tuviera una y, no; no es así, pero queda guay) pero es que me ha decepcionado mucho, muchísimo. No os podeis imaginar cuanto.
Lo que en un principio era un himno y una ventana abierta a todos esos erizos que viven escondiendo todas sus virtudes bajo innumerables espinas. Terminó siendo una lección, que, puñetas, ya teníamos bien aprendida.
Y, ahora que me he desahogado.
Pido mil disculpas.